Pero eso cambia cuando como adulto nos mudamos a un sitio nuevo. Yo llegué a la casa de aquí un domingo por la noche, y por mucho que me habían hablado de los montes de Jura y de que se veía el Mont Blanc desde la casa, aquella noche no pude ver nada. Pero pronto empecé a descubrir los parajes de aquí alrededor y he visto que de verdad, el sitio en el que viviré éste año es de verdad uno de los sitios más bonitos en los que he estado.
Aquí os dejo unas fotos y dejo que juzguéis por vosotros mismos.
(Puede que en ésta foto no se aprecie, pero eso
que se funde con las nuves al fondo a la izquierda
es el Mont Blanc).







